Desde mi teclado: Por Juan José García Amaro.
El auditor Superior del Estado, Héctor Acosta Félix, manifestó su total disposición para trabajar con el nuevo auditor Superior Federal, Aureliano Hernández Palacios Cardel, hijo del exsecretario particular de la entonces Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, hoy presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Mediante un comunicado, el auditor chihuahuense, destacó que el nuevo Auditor Superior de la Federación, nombrado por el Poder Legislativo, recibió el apoyo de todos los grupos parlamentarios en la Cámara de Diputados, precisamente, el pleno parlamentario que en su momento condenó el nepotismo.
Ante la elección de Hernández Palacios al frente de la ASF, Acosta Félix aseguró que llega uno de los perfiles más preparados para ocupar el cargo que, junto con los titulares de los diferentes organismos de fiscalización estatal, acordaron solicitar cuanto antes una reunión para reactivar la coordinación entre el ente federal y las entidades locales que socavó el Auditor saliente, David Colmenares.
“Es una nueva etapa que esperemos que supere el paréntesis que hubo durante estos ocho años del Auditor Colmenares, quién hizo todo lo posible para que el sistema nacional de fiscalización nunca operara en los hechos…
“La era Colmenares, afortunadamente ha concluido, etapa que se caracterizó por una visión más política de técnica (sic) al frente de la ASF”, puntualizó el auditor estatal.
Acosta Félix afirmó que Aureliano Hernández además de llegar con el apoyo de las fuerzas políticas del Congreso, también lo hace con una amplia disposición de los auditores estatales para que en conjunto puedan dar mejores resultados en materia de fiscalización.
Hijo del exsecretario particular de Sheinbaum es el nuevo titular de la ASF

Cabe destacar que el propio Pleno Legislativo que se ha enfrascado en las reformas legales para erradicar el nepotismo en el servicio público, con la mano de Morena, designó como nuevo titular de la ASF a Aureliano Hernández Palacios Cardel, hijo de quien fuera secretario particular de la presidenta Claudia Sheinbaum cuando gobernó la CdMx.
Con 472 votos a favor, la Cámara de Diputados eligió al cuestionado funcionario para encabezar el máximo órgano de fiscalización del país durante el periodo 2026-2034, en sustitución de David Colmenares Páramo, cuyo mandato concluye este mes.
La elección no pasó desapercibida por la relación familiar del nuevo auditor con Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, quien fue uno de los colaboradores más cercanos de Sheinbaum Pardo en la Jefatura de Gobierno., y que hoy en la “Mañanera” afirmó que no metió la mano en la designación.
Sin embargo, el contraste resultó inevitable ya que, mientras desde el Ejecutivo se ha insistido en fortalecer reglas contra el nepotismo en el servicio público, el Congreso terminó entregando uno de los cargos más relevantes del sistema de control del gasto público a un perfil ligado políticamente al círculo cercano de la Presidenta.
Esto, toda vez que la ASF es el órgano encargado de revisar cómo se gasta el dinero público federal y tiene facultades para auditar dependencias, estados y municipios, además de promover sanciones o denuncias por irregularidades detectadas en la Cuenta Pública.
Designación resuelta en un solo día: El proceso en San Lázaro se resolvió con rapidez
Desde temprano, la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación presentó al pleno la terna final integrada por Hernández Palacios Cardel, Elizabeth Barba Villafán y Luis Miguel Martínez Anzures, después de semanas de comparecencias y revisión de perfiles.
Pero en los pasillos de la Cámara de Diputados el nombre que circulaba con mayor insistencia desde la mañana era el del actual auditor especial del gasto federalizado, por supuesto, el de Aureliano Hernández.
La sesión avanzó entre acuerdos políticos ya cocinados entre las bancadas. La votación se realizó mediante cédula y urna cerrada, un procedimiento tradicional en el Congreso para nombramientos de alto nivel.
Esta escena tuvo algo de ritual: legisladores de todas las fracciones formaron una larga fila que prácticamente rodeó el pleno para depositar su papeleta. Asesores contaban votos de manera informal mientras coordinadores parlamentarios conversaban en pequeños grupos a los costados del recinto.
Al final, el resultado fue contundente:
472 votos para Hernández Palacios Cardel
6 votos para Luis Miguel Martínez Anzures
1 voto para Elizabeth Barba Villafán
2 votos anulados
La cifra reflejó un acuerdo político amplio: al bloque mayoritario se sumaron legisladores de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Desde la bancada panista se justificó el respaldo señalando que el economista era el perfil “menos tóxico” de la terna.
Con esa votación, el Congreso cumplió además con el plazo legal: la designación debía concretarse antes del 15 de marzo de 2026.






