Por Juan José García Amaro.
Con la firma de la Declaratoria Chihuahua hacia 2050, concluyó el XVIII Encuentro Nacional de Educación Cívica (ENEC) 2026, consolidándose como un espacio de construcción colectiva para repensar la democracia participativa e inclusiva en México.
Durante la firma de este documento, se reconoció que la participación ciudadana en México enfrenta barreras estructurales que limitan el ejercicio de los derechos políticos, y que establece el compromiso de las y los firmantes de impulsar, desde sus respectivos ámbitos, líneas de acción en favor de los grupos de atención prioritaria.
El consejero Electoral del IEE, Ricardo Zenteno Fernández, dijo que este encuentro representa un parteaguas para la construcción de una democracia incluyente, e hizo un llamado a trabajar de manera conjunta y dar seguimiento a los compromisos asumidos.
Por su parte, la presidenta de la Red Cívica MX, Claudia Ávila Bautista, al destacar que la democracia se aprende, se ejerce y se cuida desde lo local, dijo que el trabajo en red es fundamental para hacer frente a los desafíos actuales.
En el segundo día de actividades, el encuentro dio continuidad a los trabajos iniciados en la jornada inaugural mediante el desarrollo de mesas temáticas enfocadas en grupos de atención prioritaria y nuevas formas de participación ciudadana.
Este jueves se abordaron los temas de juventudes y democracia digital, mujeres y paridad sustantiva, pueblos y comunidades indígenas; mientras que este viernes las discusiones se centraron en personas con discapacidad y accesibilidad democrática, así como en diversidad sexual y nuevas ciudadanías.
Cada una de las mesas contó con la participación de personas especialistas, quienes compartieron reflexiones desde distintos enfoques y experiencias. Posteriormente, se llevaron a cabo ejercicios de diálogo y trabajo colaborativo con las y los asistentes, con el objetivo de construir propuestas desde la pluralidad de voces.
Como parte del cierre de actividades, se realizó una mesa panel en la que se presentaron los principales resultados de las mesas de trabajo, organizados en tres ejes: la identificación de barreras estructurales, la construcción de futuros deseados hacia el 2050 y la definición de líneas de acción hacia 2030.
Entre las conclusiones compartidas destacaron diversos retos y áreas de oportunidad en materia de inclusión y participación. En el caso de juventudes, se señalaron como desafíos el desinterés y la apatía, así como las barreras económicas que convierten la participación en un privilegio, la necesidad de una representación real, educación cívica de calidad y una regulación normativa efectiva.
Respecto a pueblos y comunidades indígenas, se identificaron barreras lingüísticas y de desinformación que inciden en la percepción de baja participación, así como la importancia de reconocer sus sistemas normativos y adaptar los modelos de participación electoral para lograr una inclusión efectiva.
En el tema de mujeres y paridad sustantiva, se abordaron obstáculos como la carga desigual de los cuidados, la persistencia de entornos políticos e institucionales excluyentes y con violencia, así como prácticas de simulación de la paridad, subrayando la necesidad de avanzar hacia una igualdad sustantiva y de transversalizar la perspectiva de género en la educación cívica.
En cuanto a personas con discapacidad, se señalaron problemáticas como el capacitismo, la desinformación y la falta de accesibilidad en la información sobre derechos político-electorales, así como la necesidad de infraestructura adecuada y de erradicar prácticas excluyentes.
Finalmente, en materia de diversidad sexual y nuevas ciudadanías, se destacó la importancia de construir una sociedad libre de prejuicios que garantice el ejercicio pleno de los derechos políticos, así como de fortalecer una educación cívica incluyente con enfoque de derechos humanos y no discriminación.
El ENEC 2026 reunió a autoridades electorales, órganos jurisdiccionales, academia, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía, en un ejercicio de diálogo que permitió articular diagnósticos compartidos y proyectar soluciones frente a los desafíos actuales de la democracia.
En su mensaje de cierre, la presidenta del Instituto Estatal Electoral (IEE), Yanko Durán Prieto, reconoció el esfuerzo del comité organizador y agradeció la participación de personas provenientes de distintos estados de la República, destacando la relevancia de estos espacios para el intercambio de experiencias, el aprendizaje colectivo y la construcción de buenas prácticas en materia de educación cívica.
Como parte de las actividades finales, las y los asistentes se trasladarán a la localidad de Creel, en la Sierra Tarahumara, donde se llevará a cabo un encuentro intercultural que dará continuidad a los trabajos desde una perspectiva territorial y comunitaria.






