Por Juan José García Amaro.
En este contexto, el director General de PCE, Heriberto Miranda Pérez, dijo que más de 96 mil derechohabientes han sido beneficiados con la modernización de la infraestructura médica que se realizó recientemente en todas las delegaciones de la entidad.
Detalló que los proyectos de infraestructura, ampliación de servicios especializados, y equipamiento tecnológico, han servido de apoyo para impulsar las estrategias para reducir los tiempos de espera en consultas y estudios médicos, añadió.
Una de las principales acciones que se desarrolla en la Delegación Chihuahua, es la renovación integral del área de Urgencias, la primera que se realiza en más de 45 años.
En estas acciones se contemplan adecuaciones en área de observación, consultorios, hemodiálisis y sala de espera, así como la construcción de un puente elevado que conectará directamente con laboratorio e imagenología para garantizar traslados seguros y eficientes.
Añadió que se amplía Fisiatría, que pasará de 14 a 25 cubículos para con ello incrementar la capacidad de atención a pacientes que han sido sometidos a cirugías de prótesis.
Miranda Pérez explicó que, para reducir el diferimiento en consultas de especialidad, se implementaron nuevos modelos de atención, como la Clínica de la Piel y la Clínica de Salud Mental, lo que derivará en la posibilidad de atender casos de mayor complejidad.
Destacó que también se atiende a la población mediante los módulos PCE Norte y PCE Sur en la capital, con consultas médicas, toma de muestras de laboratorio, medicamentos y gestión de citas sin acudir a la Delegación. Además, fueron abiertos espacios de atención en Saucillo, Jiménez, Santa Bárbara, Guachochi y Valle de Allende.
En materia de equipamiento, se encuentran en proceso de instalación equipos de imagenología y laboratorio en Chihuahua y Ciudad Juárez, como tomógrafos, resonadores magnéticos, equipos de rayos X digitales y tecnología de laboratorio de alta capacidad.
La modernización incluye el uso de tecnología de vanguardia como los robots quirúrgicos Mako y Da Vinci, utilizados para procedimientos de alta precisión y cirugías mínimamente invasivas, además de la implementación de expedientes clínicos con inteligencia artificial que permiten a los médicos acceder de forma rápida a información relevante para mejorar diagnósticos y tratamientos.






