Desde mi teclado: Por Juan José García Amaro.
“México ha perdido el control de su país, los cárteles dirigen México y es triste. La presidenta es muy buena, pero es una mujer muy asustada”, puntualizó el presidente de Estados Unidos al tomar la palabra en la Cumbre del G7 que se realizó en Francia.
Durante su intervención en este encuentro mundial de líderes que se llevó a cabo en la localidad Évian-les-Bains, una ciudad termal ubicada en la región de Alta Saboya, en el Este de Francia, el republicano afirmó que los cárteles de la droga controlan México.
A unas horas de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo refrendó su protección sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien es requerido por las autoridades de EU por sus presuntos nexos con el narcotráfico, Donald Trump dejó en claro su combate contra las organizaciones del narco que operan en México.
Ante los líderes mundiales que asistieron a la cumbre de Francia, el norteamericano aseguró que su gobierno ha logrado reducir el tráfico de drogas en un 60 por ciento, por lo que sus esfuerzos ahora se concentrarán en las rutas terrestres que atraviesan el territorio mexicano.
“El tráfico de drogas por vía marítima ha descendido un 97 por ciento y por tierra ha bajado más del 60. Ahora vamos a centrarnos en el tráfico terrestre, ya que las drogas llegan a través de México, un país que ha perdido el control de su territorio”, atizó.
Estas declaraciones son parte de los duros señalamientos que ha lanzado en el presente año, los cuales, han venido acompañados de un ofrecimiento que ha rechazado la presidenta Sheinbaum Pardo. El envío de tropas de EU para combatir al narco en México.
Ahora, en el marco del foro “No al financiamiento al terrorismo”, el presidente Donald Trump, también informó que en esta cumbre se firmaron acuerdos para intensificar la coordinación y destinar más tiempo a la lucha contra el tráfico de drogas.
“(La droga), llega a través de México, llega por la frontera sur (…), (los narcotraficantes) siempre encuentran la manera. Tienen una verdadera genialidad; si utilizaran esa genialidad para hacer el bien, serían personas muy ricas”, señaló.
Por su parte, el secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent, manifestó que las redes criminales operan más allá de las fronteras nacionales y utilizan mecanismos financieros complejos para sostener sus actividades.
Cabe destacar que en el arranque de esta cumbre, los líderes del G7 colocaron por primera vez en el centro de su estrategia contra el narcotráfico, la infiltración de redes criminales en instituciones públicas y privadas, al considerar que este fenómeno se ha convertido en una de las principales amenazas para la seguridad, la gobernabilidad y la estabilidad económica de las democracias.
En la declaración conjunta emitida al término de la cumbre celebrada en Évian, Francia, las principales economías industrializadas del mundo advirtieron que los grupos del crimen organizado transnacional ya no operan únicamente mediante el tráfico de drogas, sino que buscan penetrar estructuras gubernamentales, organismos públicos, empresas y cadenas logísticas para facilitar sus operaciones ilícitas.
“La infiltración de instituciones públicas y privadas legítimas por parte de redes criminales para facilitar el tráfico internacional de drogas supone una amenaza real para nuestras sociedades”, señala el documento firmado por los países miembros del G7 y respaldado por Brasil y la República de Corea.
El comunicado conjunto reconoce que esta práctica se está convirtiendo en un componente central del modelo económico utilizado por las organizaciones criminales transnacionales, lo que representa un desafío creciente para la integridad institucional y la capacidad de los Estados para combatir el narcotráfico.
Frente a este escenario, los líderes del grupo acordaron una de las medidas más relevantes de la declaración: encomendar a sus ministros competentes la elaboración de un Plan de Acción Integral del G7 contra la infiltración de instituciones públicas y privadas legítimas por parte de redes de narcotráfico y grupos criminales organizados, el cual deberá estar concluido antes de noviembre de 2026.
Esta decisión representa un cambio de enfoque en la estrategia internacional contra las drogas, al trasladar parte de la atención desde los cargamentos y las rutas de tráfico hacia las estructuras institucionales que pueden ser vulneradas por el crimen organizado mediante corrupción, cooptación o captura de procesos administrativos y económicos.
En este contexto, el G7 sostuvo que el crecimiento del narcotráfico que se ha registrado a nivel mundial durante los últimos años, “ha sido impulsado por niveles récord de producción, la capacidad de adaptación de las organizaciones criminales y el incremento de la demanda global de drogas. Esta expansión alimenta la corrupción, la violencia y el debilitamiento de las instituciones democráticas”, subrayaron.
Los líderes advirtieron que las redes criminales aprovechan vulnerabilidades internacionales, desvían recursos de las economías legítimas y erosionan la confianza pública en los gobiernos, por lo que consideraron indispensable una respuesta coordinada entre los países del GT. Y los que se sumen.
Por último, la declaración contempla el fortalecimiento de las investigaciones financieras para rastrear y confiscar activos vinculados al narcotráfico, el endurecimiento de los mecanismos contra el lavado de dinero, el intercambio de información entre agencias de seguridad y la protección de infraestructuras estratégicas utilizadas por las organizaciones criminales.
La declaración de Évian coloca la integridad de las instituciones públicas y privadas como una nueva línea de defensa frente al crimen organizado transnacional, “bajo la premisa de que la lucha contra el narcotráfico no puede limitarse a interceptar drogas, sino que debe impedir que las organizaciones criminales logren influir, corromper o capturar estructuras legítimas de poder y actividad económica”.
Con la meta fijada para noviembre de 2026, el G7 busca traducir ese diagnóstico en una estrategia coordinada que fortalezca la resistencia de gobiernos, organismos públicos y sectores económicos frente a la creciente capacidad de penetración de las redes criminales internacionales.
El selecto Grupo de los 7 se integra por las grandes potencias económicas, como: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, y sus mandatarios en turno, se reúnen año con año, para discutir temas globales, como en esta ocasión, lo hicieron en la localidad de Évian-les-Bains, del 15 al 17 de junio.






