Por Juan José García Amaro.
Este domingo, el diario Los Ángeles Times dio a conocer que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, señaló que la administración del presidente Donald Trumpo, pondrá en marcha una campaña anticorrupción dirigida contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados al crimen organizado.
“La ofensiva podría ir más allá de la revocación de visados e incluir acusaciones federales contra políticos mexicanos. Estados Unidos ya ha revocado los visados de algunos dirigentes mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha negado en repetidas ocasiones cualquier vínculo con los cárteles”, destacó.
Durante la colocación de la primera piedra de las obras de la fabrica Pacifico Mexinol, en la que se destinará una inversión por más de 3 mil 300 millones de dólares, en Los Mochis, Sinaloa, el embajador sostuvo que el presidente Trump ha dejado claro que el camino hacia un futuro seguro pasa por la seguridad energética.
“La energía no solo es combustible: es poder, seguridad y soberanía”, por lo que ninguna empresa comprometerá recursos don de las reglas no son claras: “donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional”, precisó el diplomático en lo que fue un claro mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Mientras la titular del Ejecutivo ha mantenido un embate directo en contra del gobierno de Estados Unidos y contra el Gobierno de Chihuahua por la presunta participación de agentes de la CIA en acciones antinarco en la Sierra Tarahumara, el rotativo sostuvo que la ofensiva que lanzó el embajador Johnson podría sacudir las relaciones bilaterales.
“Una ofensiva de este tipo podría sacudir las relaciones bilaterales en un momento crucial, ya que los negociadores de Estados Unidos, México y Canadá se están reuniendo para revisar el tratado de libre comercio de América del Norte, un pilar fundamental de la economía mexicana, dependiente de las exportaciones”, subrayó.
“El proyecto Pacifico Mexinol representa una inversión de 3.300 millones de dólares durante su construcción y desarrollo”, dijo Johnson. “Se convertirá en la mayor planta de metanol con emisiones ultrabajas del mundo”. Pero a continuación, Johnson pasó a hablar de la corrupción, un tema delicado en México.
“La corrupción no solo frena el progreso, sino que lo distorsiona, aumenta los costes, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados. No es un problema sin víctimas. Es un obstáculo directo para el crecimiento, la equidad, las oportunidades y el éxito a largo plazo de proyectos como este”, indicó.
“México debe hacer algo al respecto de su epidemia de gobernanza corrupta, desde los policías de calle hasta los alcaldes y gobernadores locales, pasando por los legisladores federales, todos en nómina de los cárteles, si los líderes quieren garantizar la estabilidad financiera de este país de 133 millones de habitantes”, enseguida, dejó en claro que Estados Unidos iba a perseguir a los políticos mexicanos presuntamente corruptos.
Por último, dijo que el pacto comercial entre Estados Unidos y México, “exige a nuestros gobiernos que tipifiquen como delito el soborno y la corrupción y que hagan cumplir los códigos de conducta para los funcionarios públicos… Es posible que pronto veamos medidas significativas en este frente, así que, permanezcan atentos”, advirtió.






