Por Juan José García Amaro.
Con el objetivo de impulsar políticas públicas para aminorar los efectos de la sequía que por quinto año consecutivo ha pegado en Chihuahua, el Gobierno del Estado y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) firmaron un convenio de colaboración en beneficio de 57 mil productores rurales de la entidad.

Tras cristalizarse este programa, se destinarán 554 mil dólares a través del Fideicomiso FOFAE, mismos que se reflejarán en el impacto forestal, rural y pecuario del estado, con el fin de garantizar mayor competitividad y desarrollo económico.
El acuerdo que fue alcanzado con la agencia especializada para apoyar a los productores del sector rural, forestal y pecuario, fue signado por el secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz y por Silvio Simonit, representante de la FAO en nuestro país.
Con esta alianza, ambas instancias intercambiarán ideas, modelos y soluciones hídricas, e implementarán en conjunto el proyecto “Evaluación de impacto a la política de atención a la sequía y elementos clave de las políticas de desarrollo rural en el Estado de Chihuahua”.
Como parte del plan de trabajo que se desarrollará en el 2026, la FAO visitará a los productores rurales con el fin de evaluar los resultados de las iniciativas promovidas por la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) contra la contingencia por la sequía.
La administración encabezada por la gobernadora Maru Campos Galván, reconoció que el trabajo con la FAO representa una ventaja comparativa sustantiva para un estado con alta presión climática e hídrica como lo es el estado de Chihuahua.
En este sentido, elogió a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), “por su capacidad de combinar la experiencia global, apoyo regional y presencia nacional para acompañar a gobiernos en el diseño de estrategias sostenibles”.
Durante la firma del acuerdo se contó con la presencia de José de Jesús Granillo Vázquez, secretario de Hacienda del Estado; Jesús Carrillo, subsecretario Técnico y de Seguimiento de la Oficina de la Gubernatura, entre otras autoridades.
Mientras el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se mantiene al margen de los daños que ha causado la sequía en esta entidad, aquí, se lamenta una severa crisis socioambiental y económica, a lo cual se suman los estragos del agotamiento extremo de las presas y acuíferos, y las pérdidas cuantiosas en la agricultura y la ganadería.
Este flagelo climático, no solo pegó el año pasado en el campo, pues tampoco respeto la laguna de Bustillos, donde el desastre ecológico fue devastador. Miles de peces murieron. Muchísimos de ellos, quedaron sin vida a las orillas de aquel espacio casi vacío.
Además, la prolongada escasez de lluvias generó graves impactos en distintos sectores del estado, donde puso en riesgo los ciclos de siembra y causó la suspensión del suministro de agua en distritos vitales como el Distrito de Riego 05 en Delicias.
En ese distrito, los productores sufrieron drásticos daños en cultivos clave como maíz, frijol y algodón, lo que también impactó en la generación de empleo temporal en zonas rurales. A esto se suma la tensión diplomática con Estados Unidos por el Tratado de Aguas de 1944.






