Por Juan José García Amaro.
“No puedo participar porque, miren, acuérdense que gobernador no pone gobernador y gobernador no pone alcalde; sería el beso del diablo”, respondió la gobernadora Maru Campos al desmarcarse del palomeo de candidatos para contender en la que será la madre de todas las batallas electorales.
Tras ser entrevistada en Palacio de Gobierno sobre la aspiración de funcionarios y exfuncionarios que buscan la candidatura por la presidencia municipal de Chihuahua, la mandataria los llamó a garantizar condiciones de equidad y respetar las reglas establecidas por el Comité Directivo Estatal del PAN.
“Ellos mismos tienen ciertos límites, incluso un decálogo para poder contender. Lo primero en este decálogo es dar resultados, porque si no hay resultados por parte de los precandidatos o de los contendientes, qué podemos ofrecerle a la ciudadanía”, cuestionó.
“Nosotros somos un gobierno de resultados; lo hicimos en el municipio y lo hacemos en el Gobierno del Estado. Los de enfrente son los que no tienen resultados y nada más se dedican a gritar en tribuna, este piso parejo depende de cada quien y de los resultados que cada uno tenga”, apuntó al recordar su paso por la alcaldía y luego por la gubernatura.






