Desde mi teclado: Por Juan José García Amaro.
Mientras Armando Cabada Alvídrez cobra como diputado federal y trabaja en el periódico juarense, donde el pasado lunes presentó su artículo “Así las cosas, con el Estado laico”, la gobernadora Maru Campos Galván dijo que respaldará al alcalde Cruz Pérez Cuéllar, para saldar la deuda fiscal por más de 118 millones de pesos que le heredó el exalcalde (2016-2021), y hoy convertido en flamante articulista.

Pérez Cuéllar explicó que los pasivos corresponden a omisiones entre 2017 y 2021, derivadas de fallas en el manejo de nómina y el incumplimiento de obligaciones fiscales, lo que provocó que los impuestos no fueran enterados ante la autoridad hacendaria, lo que motivó que el gobierno federal suspendiera las participaciones del ISR participable que le corresponden al Municipio.
Por lo anterior, Maru Campos entró al quite, sin importar los colores partidistas y la actitud peleonera de Cruz Pérez Cuéllar, para saldar el crédito fiscal por más de 118 millones de pesos, y con ello, liberar los recursos federales que fortalecerán las finanzas y proyectos en beneficio de los juarenses.
“Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Hacienda apoyamos al presidente municipal de Ciudad Juárez para que tuviese este crédito fiscal saldado”, expresó Campos Galván al tiempo en que el titular de Hacienda Estatal, José de Jesús Granillo Vázquez trabaja en este tema en el que su gobierno se ha solidarizado con el Gobierno de Morena.
Sin embargo, la mandataria dejó en claro, que el Gobierno del Estado de Chihuahua mantiene el compromiso de acompañar a los municipios en la resolución de sus obligaciones financieras, como hoy se respalda al Ayuntamiento de Ciudad Juárez.
Cabe destacar, que al preguntarle si esta situación se deriva de alguna irresponsabilidad por parte de Pérez Cuéllar, dijo que el alcalde anda en campaña, dejando ver que las prioridades políticas han interferido en la atención de temas administrativos y financieros de la ciudad.
Por su parte, el secretario Granillo Vázquez, explicó que el Ayuntamiento enfrenta un adeudo fiscal con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por no enterar las retenciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondientes a sus trabajadores del ejercicio 2021, lo que generó una deuda por 118 millones de pesos.
Esto es, el Gobierno municipal retuvo el impuesto a sus empleados, pero no lo reportó ni lo transfirió a la autoridad hacendaria. El SAT ya tiene conocimiento de este incumplimiento y, como medida, el pasado 6 de abril notificó la suspensión de las participaciones del ISR participable que le corresponden al Municipio de Ciudad Juárez.
Esto implica que, mientras no se cubra el adeudo, el Ayuntamiento dejará de recibir una parte de los recursos federales, lo que impacta directamente en sus finanzas municipales.
Granillo Vázquez señaló que esta situación deriva de una revisión fiscal en la que se detectaron irregularidades en el manejo de estos recursos.
Explicó que la retención de las participaciones es el mecanismo mediante el cual el SAT recupera el adeudo, por lo que esos recursos ya no serán transferidos al municipio hasta que se regularice la situación. Este tipo de incumplimiento, en el caso de particulares o personas morales, puede derivar incluso en responsabilidades penales, advirtió.
Ante la gravedad de esta situación, el titular de Hacienda Estatal informó que se respaldará al Municipio de Juárez a través de un mecanismo de coordinación fiscal contemplado en la Ley de Coordinación Fiscal del Estado de Chihuahua y sus Municipios.
Este esquema, dijo, permitirá obtener un beneficio de hasta el 75 por ciento del adeudo, de modo que el municipio solo cubriría el 25 por ciento del monto total. Para acceder a este apoyo, el Ayuntamiento debe solicitar formalmente el convenio correspondiente, lo cual ya fue realizado mediante oficio, indicó.
“Tenemos instrucciones de la gobernadora (Maru Campos) de respaldar a los juarenses y trabajar para que puedan superar esta crisis fiscal”, afirmó. El objetivo es evitar que la falta de recursos impacte en el desarrollo y bienestar de la ciudad fronteriza, concluyó.
En este contexto, en que el articulista, se reeligió como diputado federal, para colaborar en el periódico juarense, pues en estos años, no se conoce alguna iniciativa que haya presentado en San Lázaro, que no sea levantar el dedo, su sucesor, informó que su administración ha logrado avanzar en la regularización de un adeudo fiscal heredado “de administraciones anteriores”, por no acusar al de Cabada, el cual, “ha representado una carga importante para las finanzas públicas en los últimos años”, expresó.
Pero, ya encarrerado en este tema, el alcalde, soltó. “Dichos pasivos corresponden principalmente a omisiones registradas entre 2017 y 2021, derivadas de fallas en el manejo de nómina y el incumplimiento de obligaciones fiscales, lo que provocó que los impuestos no fueran enterados correctamente ante la autoridad hacendaria”, subrayó.
Pérez Cuéllar dijo que como parte de la estrategia de saneamiento financiero, en 2024 el Municipio cubrió alrededor de 136 millones de pesos por estos adeudos, mientras que en 2025 se pagaron otros 101 millones. Para este 2026, se contempla un monto pendiente de 114 millones de pesos correspondiente al ejercicio 2021.
Más adelante, anunció que se gestiona un convenio con la Secretaría de Hacienda, a través del Gobierno del Estado, que permitiría reducir significativamente esta carga. De aprobarse, el Municipio podría pagar únicamente el 25 por ciento del adeudo, es decir, cerca de 28 millones de pesos, mientras que el resto sería cubierto mediante un estímulo fiscal.
“Para mí es muy importante dejar claro que existe el problema, pero no fue generado por esta administración. Nosotros hemos estado al corriente y hemos hecho frente a estos compromisos”, señaló el alcalde.
El alcalde destacó que este acuerdo representaría un ahorro aproximado de 85 millones de pesos y permitiría que el impacto en las finanzas municipales durante 2026 sea considerablemente menor, en comparación con años anteriores que calificó como los más complicados debido al pago de adeudos acumulados.
Asimismo, advirtió que de no haberse atendido esta situación, los pasivos habrían seguido creciendo por recargos, afectando directamente a la ciudadanía, como ha ocurrido en otros casos históricos.
Finalmente, reiteró que su Gobierno ha optado por enfrentar el problema con responsabilidad y transparencia, con el objetivo de sanear las finanzas públicas y evitar que estas deudas continúen trasladándose a futuras administraciones.






