Por Juan José García Amaro.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que, tras un enfrentamiento, en el que fue abatido un civil, se arrestó a Ramón Ángel “N”, alias “R1”, líder de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y señalado como el principal autor intelectual del homicidio del entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Detalló que en el operativo, los agentes fueron agredidos con armas de fuego por integrantes del círculo de seguridad del “R1”. Al repeler la agresión, conforme a los protocolos, se produjo un enfrentamiento en el que uno de los agresores perdió la vida.
Durante la conferencia mañanera, el funcionario explicó que la operación fue resultado de meses de trabajos de inteligencia e investigación desarrollados por las instituciones del Gabinete de Seguridad, con la participación de las áreas de inteligencia militar y naval, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Con la información obtenida y el apoyo de la FGR y de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, se obtuvieron los mandamientos judiciales correspondientes. Posteriormente, elementos de la SSPC y Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, desplegaron un operativo en la colonia Los Naranjos, en Atotonilco el Alto, Jalisco.
En el lugar se detuvo a Ramón Ángel “N”, alias “R1”, quien contaba con una orden de aprehensión por el delito de homicidio, y Jesús Salvador “N”, alias “El Chuy”. Además, se aseguraron tres armas de fuego, cartuchos de diferentes calibres, vehículos y otros indicios, que quedaron a disposición del Ministerio Público.
García Harfuch precisó que, entre los datos recabados para establecer la probable responsabilidad de Ramón Ángel “N” como autor intelectual del homicidio de Carlos Manzo, se encuentran el análisis forense de equipos telefónicos asegurados a personas previamente detenidas.
Además, transferencias bancarias, entrevistas, declaraciones ministeriales y testimonios, así como información obtenida mediante intervenciones de comunicaciones privadas autorizadas por un juez. El conjunto de estos elementos permitió identificar la probable participación del “R1” en la decisión, planeación y financiamiento del crimen.
Añadió que, por este homicidio, ocurrido el 1 de noviembre de 2025, se han detenido a 31 personas que presuntamente participaron en la planeación, ejecución y encubrimiento del ataque. Entre ellas autores materiales e intelectuales, operadores logísticos, colaboradores de la organización y personas que proporcionaron información o apoyo.
Entre las capturas más relevantes se encuentra la de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, identificado como coordinador de la célula que planeó y ejecutó el ataque.
El titular de la SSPC dijo que “R1” encabezaba una célula con operaciones en Apatzingán, Uruapan, Morelia, Álvaro Obregón, Huandacareo, Tacámbaro y Tzitzio, Michoacán, así como en la Zona Metropolitana de Guadalajara, Valle de Juárez y otras regiones de Jalisco.
Sostuvo que esta estructura coordinaba actividades de narcotráfico, suministro de armas y municiones, extorsión y cobro de piso, además de estar relacionada con agresiones y homicidios contra integrantes de grupos rivales.
Sus actividades, dijo, afectaban a productores de limón y aguacate, ganaderos, comerciantes, transportistas, empresas de servicios y otros sectores económicos, con un alto impacto para las actividades productivas y las familias de Michoacán.
García Harfuch destacó que esta operación debilita la organización criminal, pues reduce sus capacidades de mando, financiamiento, movilidad y coordinación.
“Los resultados que hoy presentamos representan un avance decisivo en el debilitamiento de esta organización criminal y permiten detener a uno de los principales responsables del cobarde asesinato de Carlos Manzo. Con esta detención se combate la impunidad y permite brindar justicia a su familia y al pueblo de Uruapan”, afirmó.
Finalmente, agradeció el trabajo coordinado de la Fiscalía General y la Secretaría de Seguridad de Michoacán, así como el respaldo de los gobernadores de Michoacán y Jalisco, Alfredo Ramírez Bedolla y Pablo Lemus Navarro, respectivamente, para integrar una carpeta de investigación sólida y ejecutar la operación.






