Por Juan José García Amaro.
En el marco de las acciones que se realizan para combatir el huachicol de agua potable en Chihuahua, el director Ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), Alan Falomir Sáenz, clausuró seis tomas clandestinas que estaban conectadas ilegalmente a una tubería de 20 pulgadas.
Para ello, el funcionario, encabezó una inspección acompañado de agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE), en seguimiento a una denuncia penal presentada contra quien resulte responsable por el presunto robo del recurso hídrico.
“Como parte de las acciones para garantizar el suministro de agua potable en esta temporada de calor, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, realizó un operativo en la zona de El Fresno, donde detectó y clausuró varias tomas clandestinas conectadas ilegalmente a una conducción de 20 pulgadas”, se precisó.
El titular del organismo operador en la capital del estado, Alan Falomir, dijo que derivado de estas conexiones irregulares, se estimó un robo de aproximadamente 700 mil litros de agua al día, volumen equivalente a llenar más de mil 100 tinacos diariamente.

Además, se detectó que el líquido sustraído de la línea de conducción era utilizado para llenar de manera clandestina un espejo de agua destinado al ganado.
“El robo de agua representa un delito que afecta directamente el suministro para las familias chihuahuenses, además de provocar pérdidas importantes en la red de distribución y comprometer la operación del sistema hidráulico”, explicó Falomir.
Durante las inspecciones en esta zona, el funcionario explicó que las tomas abastecían granjas, casas campestres y terrenos que eran comercializados con disponibilidad de agua potable, pese a que ésta era sustraída ilegalmente de la infraestructura pública.
“Aquí tenemos seis conexiones de una y hasta dos pulgadas de diámetro que alimentan un desarrollo. Más adelante detectamos otros con albercas de gran tamaño y amplias áreas verdes que también están robando el agua de manera permanente”, subrayó Falomir.
Sostuvo que las mangueras clandestinas alcanzan extensiones entre un kilómetro y medio y dos kilómetros, aprovechando la presión de la conducción, principalmente durante las mañanas y las noches, horarios en que el flujo del sistema es mayor, lo que representa una pérdida considerable para la red de distribución.
Agregó que el volumen extraído de manera ilegal asciende aproximadamente a ocho litros por segundo, cantidad muy significativa, sobre todo en un periodo de altas temperaturas, más cuando se enfrentan dificultades para llenar los tanques que abastecen una parte importante del sur de la ciudad.
“Lamento muchísimo que en medio del intenso calor que vive la ciudad estemos batallando para abastecer a la población y se presenten robos de agua a esta escala. Chihuahua no está para soportar ni tolerar este tipo de acciones”, sentenció el funcionarios estatal.
Cabe señalar que, debido a la intensa ola de calor que se ha registrado en la ciudad, el consumo de agua se ha incrementado considerablemente, por lo que es prioritario proteger el recurso y evitar la sustracción ilegal del agua potable, se indicó.
Alan Falomir, señaló que la combinación de temperaturas históricas, cortes de energía eléctrica y el crecimiento acelerado de la ciudad representa uno de los mayores desafíos para garantizar el suministro de agua potable en Chihuahua.
En este contexto, exhortó a la población para fortalecer la cultura del cuidado del agua y evitar su desperdicio, ya que durante esta temporada, se genera una demanda extraordinaria de agua en la ciudad, debido a temperaturas superiores a los 40° C., condición que obliga a la infraestructura hidráulica a operar al límite de su capacidad.
“Cuando llegamos a temperaturas de más de 40 grados, la demanda se multiplica de manera extraordinaria”, explicó el titular de la JMAS en esta capital, al apuntar que el incremento en el consumo coincide con una etapa crítica para la operación de los sistemas de extracción y distribución del vital líquido.
En este contexto, añadió que ante este panorama, también se suman los constantes apagones, lo que impide que los depósitos de agua potable alcancen sus niveles óptimos de llenado, lo que obliga a reducir horarios de servicio en algunas zonas de la capital.
“Los cortes de energía impactan directamente nuestra operación; si un pozo deja de funcionar durante varias horas, el tanque ya no logra recuperarse al cien por ciento”, lo que se agrava, dijo, con las fugas de agua en las viviendas, señaló.
“Hay viviendas que pierden agua las 24 horas del día sin que los propietarios se den cuenta. Son millones de litros los que se desperdician diariamente en la ciudad. La mejor agua es la que no se desperdicia, necesitamos que todos hagamos nuestra parte para que el servicio alcance para todos”, concluyó.






